sur
14.4.13
el secuestrador
encontrarse a mitad de camino
entre la luna y su estrella más próxima
de viaje y enredarse en las montañas
o empaparse con la tierra
sumergirse en los ojos de quien
canta y canta
abrazar la nostalgia de piedra
o entender el aire de azufre
aparece una música
se arrastra por los pastizales de luz
que las eternas abuelas del agua
acompañan la soledad del sonido
que envuelve todo y más que un camino
o la mitad de una luna que se estrella
en su viaje más próximo,
que se corta con las cuerdas
de una tijera inmensa
espaciosa de amar tenso
sospechoso
suspenso y acabado
es un león que sonríe desde
las quimeras y los puentes
de campos posibles lesa altura
chinchines y tintineos
destellos en negro
y se abre.
Y es más lúcido que el mismo sol.
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