-Y me reincorporo, y miro al frente.
Hay un largo camino por recorrer. Muchos pasillos que cruzar.
Las hojas muertas crujen bajo mis pies, los cuales se mueven perezosamente. Las últimas horas del ocaso, forman alargadas y débiles sombras sobre las calles. Siento una especial fragancia, pero claro, rápidamente, la asocio con las mojadas hojas del suelo; ese típico aroma otoñal, trae claros recuerdos, de estaciones pasadas. Los árboles, pelados, se mueven sigilosamente. Las nubes grises, decididas, cubren el oscuro cielo. El viento lleva consigo un rumor, el de los tranquilos árboles.Hay un largo camino por recorrer. Muchos pasillos que cruzar.
Y sigo caminando.
Y llego a donde debería ser recibido, pero por alguna razón (quizá por el pasillo que nos separa), nadie lo hace.
Entonces camino, hasta ese hogar negro y rosa, al final del pasaje, buscando lo que siempre, esa fuerte compañía. Y por segunda vez, no encuentro lo que buscaba.
Me detengo, pienso.
Avanzo. Me encuentro a la puerta (junto al oxidado coche). El frío se hace notar. Aquel lugar, donde siempre encontré amor, amistad y familia, está vacío, se escapa en el auto sonriendo.
Entonces vuelvo al principio. Camino.
Y oigo las voces de preciosos recuerdos, pero estos, dulcemente amargos, me recuerdan que sólo son pasado. Y veo a la muerte, caminando y murmurando, vistiendo de negro un saco y con sus zapatos que la llevan y la traen. "Y ahora me pica la oreja", la oigo, y le sonrio a la pobre con dulzura.
Y el último pasillo, sentado al comienzo, me muestra eso que no tengo.
Ahí es cuando te veo, tu larga, pero corta y rubia cabellera, tu belleza, tan clara oscura, tu sonrisa, miesteriosamente sencilla, y tu amor y bondad, eternos.
Y entonces, por última y primera vez, quieto, puedo gastar todo mi tiempo mirándote-
tenes talento bernardo, te juro que me encanto, no es la primera vez que escribis algo que me encanta, no se que decirte, segui asi jaja :). te amo bernardito
ResponderEliminarYO SI me paso por tu blog, pfppf te amo
ResponderEliminarNardo, estoy completamente anonadada por este descubrimiento.
ResponderEliminarMás te vale seguir así, eh!
Un beso enorme,
Mila-